MARIANO RUIZ GARCÍA
Párroco de Santa Olalla (Toledo)

Natural de Carmena (Toledo), nació el 24 de septiembre de 1863. El 7 de junio de 1886 el cardenal Miguel Payá y Rico fue nombrado Arzobispo de Toledo, Primado de España y Patriarca de las Indias Occidentales. Meses después, el 18 de septiembre de 1886, ordenaría sacerdote al Siervo de Dios. Éste recibió los primeros destinos trabajando en el territorio diocesano.

Con motivo de la primera misa, las crónicas dicen “misa nueva”, del siervo de Dios Simeón Bel Rodríguez, el 19 de marzo de 1910, en Santa Olalla, don Mariano Ruiz García, que hace de padrino de capa, aparece ya como párroco de esta localidad. También don Julián Arroyo Torralba hace de padrino de capa y aparece ya como coadjutor de Santa Olalla.

El 13 de agosto de 1915 da noticia “El Castellano” del establecimiento “en este pueblo de la obra de “Las Tres Marías”, después de no pocos desvelos y vencer serias dificultades, en cuya solución ha puesto nuestro amado y benemérito párroco, D. Mariano Ruiz García, todos los entusiasmos de su alma grande y laboriosa y todas las sutilezas de su espíritu, pletórico de iniciativas, para proporcionar a su grey pasto abundante y saludable…”.

El 22 de enero de 1916, leemos en “El Castellano” que “por iniciativa del señor cura párroco D. Mariano Ruiz, y con la cooperación de los elementos más cultos de la población, se ha inaugurado el día 1 de los corrientes una escuela nocturna para adultos, en los salones consistoriales, cedidos generosamente por la Corporación municipal…”.

Así que durante más de 25 años ambos sacerdotes trabajan incesantemente en este municipio toledano, hasta que les llegue el martirio en los crueles días de la persecución religiosa. Pero, antes de explicar eso, veamos los antecedentes vividos desde los primeros meses de 1936.

En febrero de 1936, y siendo el párroco de Santa Olalla (Toledo), había sido expulsado de su parroquia, buscando refugio en la aldehuela de Alcubillete.

A día de hoy el párroco de Burujón es quien conserva el nombramiento de párroco de Alcubillete (Toledo). Alcubillete, diminutivo del árabe alcubilla «depósito para recoger agua y distribuirla», es a su vez diminutivo del mozárabe kuba «cueva artificial para contener agua».

Dice el “Anuario Diocesano” (1930) que Alcubillete era una parroquia rural, de solo dieciséis habitantes que vivían en torno a una fábrica de conservas vegetales, a la que acudían para trabajar, además de los vecinos, otros obreros de los pueblos cercanos, sobre todo de la Puebla de Montalbán.

Una vez más es un artículo de “El Castellano”, del 30 de noviembre de 1934. Lleva por título “Una excursión a Alcubillete. La admirable organización industrial de los señores Calderón”. Firma el artículo Valentín Hornillos. ”Nos recibe, afirma Hornillos, amablemente uno de los dueños don Domingo Calderón, quien nos atiende con su amabilidad característica”.

“Visitamos la fábrica de conservas vegetales “La Piedad”, que es algo magnífico. Hay una amplísima nave distribuida en secciones, y allí trabajan 300 o 400 obreras de Puebla de Montalbán. Unas fabrican latas; otras se aplican a la preparación y pelado de los vegetales; aquellas en envasar las conservas; éstas en preparar cajas, etc. Mientras en los camiones cargan y salen para hacer distribución por distintas capitales españolas. En fin, un verdadero enjambre con un orden admirable y una disciplina ejemplar, debido todo a la acertada dirección que a ello imprimen los señores Calderón.

Pero nuestra grata impresión no para en esto. El señor Calderón nos conduce a la iglesia parroquial; porque hay que advertir que la dehesa de Alcubillete fue una antigua villa y parroquia señorial. Bien claro lo demuestra su artística iglesia, con su esbelta torre y su pila bautismal. Los señores Calderón han restaurado esta histórica capilla, dedicada a la Virgen de la Natividad, con verdadero gusto, sin regatear arte ni dinero.

Visitamos después la industria de cunicultura. Más de 300 conejas hay distribuidas en jaulas con departamentos para las crías… Después las otras industrias: la porcina, con 700 cerdos de las mejores razas; la fábrica de aceite; el molino de piensos, etc.”.

Alcubillete se convertirá para el siervo de Dios en trampolín para el Cielo.

En el Archivo del Arzobispado se conservan varias cartas del siervo de Dios dirigidas al Secretario de Cámara, que fueron publicadas por Miguel Ángel Dionisio en su obra El clero toledano en la primavera trágica de 1936 (Toledo 2014).

La primera lleva fecha del 1 de abril de 1936, y la escribe desde Alcubillete. Se la dirige a Gregorio Modrego, secretario de cámara del Arzobispado:

«Su cariñosa carta que recibo en este momento de verdadera amargura, me ha causado tanta satisfacción y alegría que no encuentro palabras con que expresar a V. mi sincera gratitud.

Hasta aquí he estado muy tranquilo; pero desde el lunes 30 próximo pasado, en que los muchos obreros del inmediato pueblo de Puebla de Montalbán, vinieron a esta Colonia a invadirlo todo con el veneno que alimenta hoy su corazón y en unión de sus mujeres e hijas, no sé cómo he podido resistir los insultos y blasfemias que me obligaron a oír; hoy estaba ya decidido a hacer otra visita a V. para suplicarle de rodillas, que me sacara de aquí y me mandara a donde quisiera, bien a Carmena o bien a Santa Olalla.

Su carta me ha reanimado de tal modo, que mañana, Deo volente, saldré a las 5 de la madrugada para Carmena en la forma que V. me ordena, y desde allí le daré cuenta de todo; anunciándole que las 300 servitas de N. S. de los Dolores de Carmena, recibirán mi visita con extraordinaria alegría porque ya creían que ni podrían confesar ni hacer su fiesta acostumbrada. Mariano Ruiz».

        Sin embargo el siervo de Dios no pudo ni entrar en su pueblo ni siquiera saludar a su familia. De nuevo, desde Alcubillete, escribe al Arzobispado. La carta está fechada el 6 de abril de 1936:

«Al intentar entrar en mi pueblo natal (Carmena), me dice la Autoridad que no responde de mi persona, que la juventud socialista me pone por condición para permanecer en la localidad que tengo que vestir de seglar y que la Iglesia no se abra en estos días.

En estas horribles condiciones, me he vuelto lleno de pena y amargura a Alcubillete hasta que V. considere oportuno que me reintegre a mi Santa Olalla, donde ocurre todo lo contrario.

En fin, Sr. Secretario, está esta gente loca y llena de veneno. No puedo escribir más, confiando únicamente en la Providencia y en el magnánimo corazón de Su Eminencia y en V., que sabe el camino que estoy recorriendo. Mariano Ruiz ». 

Tras recibir respuesta, de nuevo, Mariano Ruiz escribe al Arzobispado la tercera carta que se conserva en Toledo. Ésta lleva fecha del 17 de abril de 1936:

«Recibí su atenta y amable carta, fecha 14 del actual, y aunque sabía el estado actual de mi pueblo natal (Carmena) y demás localidades de esta zona, nunca, hasta ayer, pude convencerme del estado verdad, o sea: del veneno y de la locura que nos invade, particularmente Gerindote y Carmena.

En Gerindote, pueblo que forzosamente tengo que atravesar al venir de esta Colonia a Torrijos, no sé si estará V. enterado, que un individuo de la casa del pueblo, ha sentado sus reales en la casa Rectoral de dicha parroquia, sin que hasta la fecha, piense salir de ella. En Carmena, pueblo tan religioso como Escalonilla, después de llamarme y hacerme ir hasta la Estación, salen a mi encuentro y me obligan a entrar de paisano o a volverme, y otros exabruptos parecidos.

Dejo a su consideración el desencanto, el desconsuelo y el sufrimiento que se apoderaron de mí en aquel momento, al recordar el afecto y el respeto que siempre me habían guardad en mi dicho pueblo y el cambio tan brusco en esa gente en tan poco días. En ellos había cuatro que el año anterior los trajo a la cárcel del inmediato pueblo de Santa Olalla la Guardia Civil, y después de mandarlos la comida los cinco días que estuvieron presos, tuve que hablar con el cabo y el Juez de Santa Olalla para que los perdonaran y marchara a sus casas, como así ocurrió.

En fin, Sr. Secretario, aquí he vuelto, aquí estoy a su disposición y aquí seguiré hasta que estos señores me consientan o puedan sostenerme, o V. crea llegado el momento de volver a mi Santa Olalla. Mariano Ruiz».

Debieron ser meses muy duros, y allí estaba el 18 de julio de 1936. No olvidemos que estaba a punto de cumplir 73 años.

En las primeras anotaciones que conservamos de don Juan Francisco Rivera Recio (esta vez mecanografiadas) se nos dice:

«Sufrió enorme y terribilísimo martirio en las eras de Alcubillete, donde tanto los agricultores como los obreros y obreras de la fábrica de conservas le hicieron objeto de los más ruines escarnios. Le tuvieron trillando desnudo al sol varios días, le ponían un bozal, le mandaban blasfemar; y las mujeres que dirigieron el martirio, le hacían sugestiones torpes y se tomaban atrevimientos viles con sus procacidades. Él bendecía a Dios constantemente. Tanto hicieron sufrir a este sacerdote que uno de sus verdugos, tuvo que intervenir y rogar que le mataran y no lo martirizaran más. Fue enterrado en el cementerio de Albarreal».

La partida nº 7 del Libro de Defunciones de la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Carmena (Toledo) afirma que los restos del cadáver de don Mariano García Ruiz […] cruelmente asesinado por los marxistas en término de Puebla de Montalbán, en los últimos días del mes de agosto de mil novecientos treinta y seis a los setenta y tres años de edad fueron trasladados a esta villa y recibieron sepultura eclesiástica en el cementerio parroquial de la misma el día diez y siete de abril de mil novecientos treinta y siete, habiendo hecho dicho traslado el Sr. Cura del Albarreal del Tajo y habiendo autorizado dicho sepelio yo mismo, como Cura Ecónomo de Carmena (Juan José Robledo Rodríguez).

En el Martirologio que Rivera Recio publica en 1958 añade: “no se ha podido precisar con toda exactitud la fecha de su fusilamiento; aunque parece que tuvo lugar en el mes de agosto”.

En alguna documentación dan como válido el 6 de agosto.

 

Fábrica

Fábrica

Complejo Agropecuario de Alcubillete

Complejo Agropecuario de Alcubillete

Recorte

Recorte "El Castellano"

Novena de la Virgen de la Piedad

Novena de la Virgen de la Piedad

Recorte Olivetti (JF Rivera Recio)

Recorte Olivetti (JF Rivera Recio)